Obligaciones relativas a las cookies

    Estoy creando la página web de mi despacho ¿qué soluciones técnicas puedo implantar para cumplir con las obligaciones relativas a las cookies? ¿qué información debe facilitarse a los usuarios? ¿existe algún tipo de cookie para la cual no es preceptivo recabar el consentimiento expreso del usuario?

    En el momento de crear la web, o si ya se dispone de una página, lo que hay que plantearse en primer lugar es la necesidad real de incorporar cookies en la misma. En la mayor parte de los casos no son necesarias y pueden evitarse, ya que muchos desarrolladores o entornos las introducen por defecto sin nuestro conocimiento. Es una buena idea utilizar las herramientas del propio navegador para saber qué cookies se han insertado y eliminar aquellas que realmente no tienen utilidad.

    Si, de todas formas, se considera necesario o conveniente utilizar cookies, es obligatorio informar de su existencia al iniciar la navegación, el propósito las mismas y la forma de evitar su instalación, solicitando el consentimiento del usuario antes de instalarlas. Asimismo, ha de informarse de las consecuencias de no permitir el uso de cookies en el servicio que la página web proporciona al usuario. Por lo tanto, toda esa información ha de estar visible en la página principal o la primera página del sitio en la que acceda el usuario. 

    En la ley se contempla una excepción al deber de obtener el consentimiento informado, que es cuando las cookies son esenciales para prestar el servicio que está reclamando de la página web o para la implementar la comunicación a través de la red. Las cookies se consideran exentas siempre que cumplan algunas de las dos condiciones.

    Es adecuado tener dos niveles de información, de forma que en el primer nivel se proporcione la anteriormente señalada de forma general, y además un enlace a una segunda página con una explicación más detallada de los tipos de cookies, propósitos del tratamiento, medios de oposición, etc. La información sobre cookies ha de aparecer diferenciada de la política de privacidad y ha de indicar explícitamente si están utilizándose cookies de primera parte, o gestionadas por el propio dueño de la página, o de tercera parte, gestionadas por una entidad distinta del dueño de la página, como son generalmente las cookies de analítica web.

    En este último caso, ha de existir un contrato entre el dueño de la página y la entidad que gestiona las cookies, sobre todos si estas manejan datos de carácter personal, en el que se limite el propósito del tratamiento a lo necesario para el funcionamiento de la página o lo declarado en la información proporcionada al usuario.

    Hay que permanecer atentos a los futuros cambios que se prevén en la normativa sobre cookies y que aparecen en el proyecto de la nueva Ley General de Telecomunicaciones, que modifica los apartados relativos a este tema de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información.